La disputa por el calendario electoral del radicalismo bonaerense llegó a la Justicia. El sector que encabeza Miguel Fernández impugnó la decisión de adelantar las elecciones internas al 7 de junio, profundizando la crisis dentro de la UCR provincial.
La Unión Cívica Radical (UCR) de la provincia de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo a su conflictiva interna luego de que el sector liderado por Miguel Fernández presentara una impugnación judicial contra la decisión de adelantar las elecciones partidarias.
La presentación apunta contra la autoconvocatoria realizada días atrás por el Comité de Contingencia y la Convención de Contingencia, donde un grupo de dirigentes resolvió adelantar la elección interna prevista originalmente para septiembre y fijarla para el 7 de junio.
Desde el espacio que responde a Fernández sostienen que la decisión no respeta los acuerdos políticos alcanzados en octubre del año pasado y que el procedimiento utilizado carece de validez institucional.
La decisión que desató el conflicto
La semana pasada se reunió de forma autoconvocada el Comité de Contingencia, órgano creado para sostener el funcionamiento institucional del partido tras la interna de 2024, cuyo resultado quedó judicializado.
En ese encuentro, sectores del radicalismo alineados con Maximiliano Abad, Martín Lousteau y Gustavo Posse impulsaron adelantar los comicios partidarios.
La votación se realizó bajo modalidad híbrida —presencial y virtual— y contó con siete integrantes presentes: cinco votaron a favor del adelantamiento y dos se abstuvieron, mientras que tres representantes del sector de Fernández no participaron.
Entre quienes apoyaron la iniciativa estuvieron Walter Carusso, Sofía Gambier, Ariel Martínez Bordaisco, Miguel Ángel Bazze y Josefina Mendoza. Se abstuvieron el intendente de Tandil, Miguel Lunghi, y Josefina Ignacio, dirigente vinculada al sector de Federico Storani.
Posteriormente, la Convención de Contingencia, presidida por Pablo Domenichini, ratificó la decisión con nueve votos a favor y uno en contra.
Fernández habla de “nulidad”
Tras conocerse la resolución, Fernández —exintendente de Trenque Lauquen y titular del Comité de Contingencia— rechazó la convocatoria y calificó el proceso como “nulo”.
En un comunicado difundido en redes sociales, el dirigente señaló que el radicalismo bonaerense ya tenía establecido un cronograma electoral que fijaba los comicios para el 6 de septiembre, lo que —según sostuvo— brindaba previsibilidad a la militancia y a los comités distritales.
Además, remarcó que preservar la institucionalidad del partido es una responsabilidad colectiva y pidió avanzar en consensos que permitan conformar una conducción representativa de todos los sectores.
Una interna que vuelve a la Justicia
La disputa por el calendario electoral vuelve a evidenciar la profunda fractura interna dentro de la UCR bonaerense, que ya había quedado expuesta tras la elección partidaria de 2024, cuya resolución terminó en los tribunales.
Las próximas elecciones definirán no solo las autoridades del Comité Provincia y de los comités distritales, sino también los convencionales partidarios que el año próximo deberán fijar la estrategia política del radicalismo frente al escenario electoral.
Ese debate incluye la relación con otros espacios: mientras algunos sectores analizan un posible acercamiento a La Libertad Avanza, otros mantienen vínculos con sectores del peronismo, y un tercer grupo impulsa la construcción de una alternativa propia.
En ese contexto, la impugnación presentada por el sector de Fernández podría volver a colocar la disputa interna bajo la órbita del juez federal con competencia electoral Alejo Ramos Padilla, como ya ocurrió con el conflicto partidario del año pasado.



