Un informe del INDEC publicado por el Día Internacional de la Mujer muestra que las mujeres tienen mayor nivel educativo que los varones, pero siguen teniendo menos acceso a puestos de decisión, menor empleo y salarios más bajos.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó un informe que revela las persistentes desigualdades de género en Argentina.
El dosier reúne datos demográficos, educativos y laborales que muestran avances en algunos indicadores, pero también evidencian brechas profundas en el mercado de trabajo y en el acceso a posiciones de liderazgo.
Entre los datos destacados aparece la mayor esperanza de vida femenina: las mujeres viven en promedio 80,23 años, mientras que los varones alcanzan los 74,37 años.
El informe también señala cambios demográficos importantes. En 2022, el promedio de hijos por mujer descendió a 1,4, casi dos menos que en 1980. Además, los hogares monoparentales representan el 16% del total, y más de ocho de cada diez están encabezados por mujeres.
Más mujeres en la educación
En el plano educativo, los datos muestran una clara ventaja femenina.
El 49,1% de las mujeres de entre 18 y 24 años continúa dentro del sistema educativo, frente al 43,4% de los varones.
La diferencia también se observa en la educación superior. En 2023, el 64% de los egresados universitarios y terciarios fueron mujeres, y el 35,7% de las mujeres mayores de 25 años alcanzó estudios superiores, contra el 27,7% de los hombres.
Sin embargo, ese mayor nivel de formación no se traduce en mejores oportunidades laborales.
Menos empleo y menos cargos de liderazgo
La tasa de empleo femenina entre los 30 y 64 años alcanza el 66,4%, muy por debajo del 87,9% registrado entre los varones.
A esto se suma un mayor nivel de informalidad laboral. Según el informe, el 27,2% de las mujeres ocupadas trabaja sin registro, frente al 22,7% de los hombres.
La desigualdad se vuelve aún más evidente en los puestos de conducción: solo el 4,6% de las mujeres accede a cargos de dirección o jefatura, casi la mitad que los varones, que alcanzan el 8,5%.
Brecha salarial persistente
El informe también advierte sobre una importante brecha salarial de género.
En el empleo registrado, una mujer gana en promedio 68 pesos por cada 100 que percibe un varón.
En el trabajo informal, la diferencia es todavía mayor: 56 pesos por cada 100.
Las desigualdades se extienden incluso a la etapa jubilatoria. El 79,8% de las mujeres que reciben jubilación accedieron al beneficio a través de moratorias previsionales, lo que refleja las dificultades para completar los años de aportes requeridos debido a trayectorias laborales interrumpidas o informales.
El peso de las tareas de cuidado
El informe del INDEC plantea que estas brechas no responden a una menor formación o capacidad de las mujeres, sino a condiciones estructurales del mercado laboral y a una distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado.
Estas responsabilidades siguen recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, lo que impacta en sus oportunidades de empleo, ingresos y acceso a posiciones de liderazgo.
Así, los datos del organismo estadístico vuelven a poner en evidencia una paradoja persistente: más educación, pero menos ingresos y menor acceso al poder de decisión.



