El Gobierno enviará al Congreso una reforma de la Ley de Inocencia Fiscal para eliminar límites patrimoniales, restringir las facultades de ARCA y ofrecer mayores garantías a los grandes contribuyentes. La apuesta oficial es incorporar al sistema unos US$170.000 millones mientras la actividad acumula dos meses consecutivos de caída.
La nueva caída de la actividad económica obligó al Gobierno a reforzar su apuesta por los dólares que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero. Luis “Toto” Caputo anunció una reforma de la Ley de Inocencia Fiscal destinada a ampliar el acceso al régimen y brindar mayores garantías a los patrimonios más elevados.
La iniciativa será enviada al Congreso y busca despejar el temor de los contribuyentes a que un próximo gobierno revierta las condiciones actuales o investigue el origen de los fondos declarados. El objetivo del Ministerio de Economía es captar parte de los US$170.000 millones que, según cálculos del Banco Central, permanecen fuera del circuito formal.
“Queremos que los ciudadanos se queden tranquilos de que, independientemente de cuál sea el gobierno de turno, no va a cambiar la situación”, afirmó Caputo durante la presentación del proyecto.
Más garantías para los grandes patrimonios
Uno de los principales cambios será la eliminación de los límites de ingresos y patrimonio para ingresar al régimen simplificado. Actualmente, el acceso está restringido a quienes poseen bienes por menos de $10.000 millones y registran ingresos anuales inferiores a $1.000 millones.
Con la reforma, podrán incorporarse todas las personas humanas y sucesiones indivisas, incluidos los contribuyentes con mayores fortunas. Los inscriptos en el padrón de Grandes Contribuyentes tendrán un esquema particular: podrán recibir la preliquidación del impuesto por parte de ARCA, aunque no accederán a todos los beneficios liberatorios previstos para el resto.
El proyecto también limitará la capacidad del organismo recaudador para revisar las declaraciones juradas. ARCA solo podrá cuestionarlas cuando detecte diferencias superiores al 15% y el monto observado exceda el umbral previsto en la Ley Penal Tributaria.
Además, el Gobierno propone invertir la carga de la prueba. En lugar de exigirle al contribuyente que demuestre el origen de sus fondos, será el fisco el que deberá acreditar la existencia de una maniobra de evasión a partir de información concreta.
Un régimen utilizado por funcionarios libertarios
La Ley de Inocencia Fiscal ya fue aprovechada por distintos dirigentes y funcionarios vinculados a La Libertad Avanza. Entre ellos aparecen Manuel Adorni, José Luis Espert, Federico Sturzenegger y representantes del Ministerio de Economía.
También ingresaron al régimen Juan Pazo, exjefe de ARCA e impulsor de la medida, y su sucesor Andrés Vázquez, investigado por presuntas propiedades no declaradas en el exterior.
El esquema generó cuestionamientos porque, a diferencia de otros blanqueos, no impide la adhesión de personas políticamente expuestas y restringe las facultades del Estado para investigar los patrimonios incorporados.
La apuesta por los dólares del colchón
Caputo sostuvo que mantener los dólares fuera del sistema perjudica tanto a los ahorristas como a la economía. Según explicó, el Gobierno necesita que esos fondos se conviertan en depósitos, créditos e inversiones para reactivar la actividad sin aumentar impuestos ni recurrir a nuevo endeudamiento.
“Necesitamos que ese ahorro se vuelque al sistema financiero para que el país crezca nuevamente”, afirmó el ministro.
La estrategia oficial apunta a multiplicar los depósitos en moneda extranjera, actualmente cercanos a los US$40.000 millones, mediante la incorporación de recursos no declarados.
La economía volvió a caer
El anuncio se conoció el mismo día en que el INDEC confirmó un nuevo retroceso de la economía. El Estimador Mensual de Actividad Económica cayó 0,5% en mayo respecto de abril y acumuló dos meses consecutivos de baja.
Aunque la actividad mostró una mejora interanual de apenas 0,2%, el nivel general se mantiene por debajo del registrado a fines del año pasado. El crecimiento se concentra principalmente en el agro, la minería y el sector financiero, mientras la industria y el comercio continúan en retroceso.
Frente a una recuperación que no logra consolidarse, el Gobierno apuesta a que un mayor blindaje fiscal convenza a los grandes patrimonios de ingresar sus dólares al sistema y aporte el financiamiento que la economía real todavía no genera.

