La desocupación continúa en niveles elevados, con el conurbano y Bahía Blanca entre las zonas más afectadas. Especialistas advierten que la Provincia tiene herramientas limitadas frente al escenario económico nacional.
La provincia de Buenos Aires continúa atravesando un escenario complejo en materia de empleo. Con una tasa de desocupación cercana al 8% y picos que rozan el 10% en el conurbano bonaerense y Bahía Blanca, el mercado laboral sigue sin mostrar señales de recuperación mientras la recesión económica impacta sobre la actividad productiva.
Los datos oficiales reflejan que el conurbano concentra uno de los niveles más altos de desempleo del país, con una tasa del 9,7%, mientras que Bahía Blanca registra un 10,1%. Se trata de dos de las regiones más castigadas por la caída de la actividad económica y la pérdida de puestos de trabajo.
Especialistas en economía coinciden en que buena parte del problema responde al contexto macroeconómico nacional y sostienen que las provincias cuentan con un margen de acción limitado para revertir una situación que depende, en gran medida, de las políticas económicas implementadas por el Gobierno de Javier Milei.
En ese marco, desde distintos sectores advierten que la reducción de la actividad industrial, la caída del consumo y el freno de la obra pública profundizaron el deterioro del empleo, especialmente en los grandes centros urbanos de la provincia.
Frente a este escenario, distintos organismos provinciales impulsan herramientas para sostener la actividad económica y preservar puestos de trabajo, mientras algunos municipios avanzan con programas de promoción del empleo, incentivos para pequeñas y medianas empresas y políticas destinadas a contener los despidos.
Sin embargo, economistas consultados sobre la evolución del mercado laboral advierten que las medidas provinciales difícilmente alcancen para revertir una tendencia que consideran ligada al rumbo económico nacional. En ese sentido, sostienen que la recuperación del empleo dependerá de una mejora de la actividad productiva y del consumo, variables que por el momento continúan mostrando señales de debilidad.
Mientras tanto, el desempleo sigue siendo una de las principales preocupaciones para miles de familias bonaerenses, en un contexto donde la pérdida del poder adquisitivo y la precarización laboral profundizan las dificultades para acceder a un trabajo estable.

