Las operaciones realizadas mediante financiamiento bancario cayeron un 54% en un año en territorio bonaerense. Escribanos e inmobiliarias advierten que cada vez más familias quedan afuera del mercado de la vivienda.
Acceder a una vivienda propia vuelve a convertirse en un objetivo cada vez más lejano para miles de familias bonaerenses. Los créditos hipotecarios, históricamente una de las principales herramientas para comprar una casa, registraron una fuerte caída durante el último año y reflejan el deterioro del poder adquisitivo de la clase media.
Según datos del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, durante mayo apenas se concretaron 910 operaciones inmobiliarias mediante créditos hipotecarios, un desplome del 54% respecto del mismo mes de 2025.
La cifra representa poco más del 10% de las 9.068 compraventas realizadas en territorio bonaerense y confirma una tendencia que preocupa al sector: cada vez son menos quienes pueden acceder a financiamiento para comprar una vivienda.
La caída también se observa en la comparación mensual. Respecto de abril, las operaciones realizadas con crédito retrocedieron un 11%, mientras que en el acumulado de los primeros cinco meses del año el descenso alcanza el 32%.
El fenómeno tiene una consecuencia directa: las propiedades quedan cada vez más concentradas en quienes cuentan con liquidez suficiente para realizar operaciones al contado.
“Es necesario que el crédito hipotecario repunte”, advirtió el presidente del Colegio de Escribanos bonaerense, Guillermo Longhi, quien alertó que actualmente existen inmuebles disponibles pero no herramientas de financiamiento para que las familias puedan acceder a ellos.
El dirigente explicó que la mayoría de las operaciones terminan siendo realizadas por compradores que ya disponen de todo el dinero necesario, reduciendo el mercado a un grupo cada vez más pequeño.
La situación se agrava por el aumento sostenido del costo de construcción y por el deterioro general de la actividad económica. En La Plata, por ejemplo, la actividad inmobiliaria cayó 4,8% interanual durante el primer trimestre del año, mientras que la construcción se desplomó 5,7%, según datos de la Universidad Nacional de La Plata.
A su vez, el costo de construir aumentó más de 22% en los últimos doce meses, encareciendo aún más el acceso a la vivienda.
Los números reflejan una realidad que golpea especialmente a los sectores medios: para quienes dependen de un salario y necesitan ahorrar mes a mes, la posibilidad de comprar una casa parece cada vez más distante.
Mientras el crédito hipotecario pierde terreno y las operaciones al contado ganan protagonismo, el sueño de la casa propia vuelve a transformarse en un privilegio reservado para pocos.

