La iniciativa surgió de manera autoconvocada y propone intercambiar alimentos, ropa, herramientas y distintos bienes sin utilizar dinero. El fenómeno recuerda a los clubes del trueque que se multiplicaron durante la crisis de 2001.
La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo impulsan el regreso de una práctica que marcó uno de los momentos más difíciles del país. Vecinos de Pilar organizaron un nuevo Club del Trueque, un espacio donde podrán intercambiar productos y servicios sin utilizar dinero.

La propuesta nació de manera autoconvocada y convoca a vecinos interesados en cambiar alimentos, ropa, artículos nuevos y usados, accesorios, herramientas y otros elementos mediante el intercambio directo.
Desde la organización remarcaron que la participación será libre y gratuita y que el objetivo es generar una alternativa para quienes buscan resolver necesidades cotidianas sin recurrir a una compra.
El regreso de este tipo de iniciativas remite inevitablemente a los clubes del trueque que se expandieron en distintos puntos del país durante la crisis económica de 2001, cuando miles de familias encontraron en ese sistema una forma de acceder a productos básicos ante la falta de ingresos.
En un contexto marcado por la caída del consumo y las dificultades económicas, el fenómeno vuelve a aparecer en algunos barrios del conurbano bonaerense como una respuesta comunitaria frente a la pérdida del poder de compra.

