Usuarios se concentraron para reclamar por los fuertes aumentos registrados en las boletas eléctricas de este mes. La situación se produce en medio de los cambios en los subsidios energéticos y el impacto de la quita de beneficios vinculados a la Zona Fría.
Largas filas de vecinos se registraron en distintos puntos de la Costa bonaerense ante la llegada de facturas de electricidad con fuertes aumentos, que en algunos casos denunciados alcanzan y superan $1.500.000.
La situación generó preocupación entre familias y comerciantes que se acercaron a realizar reclamos y pedir explicaciones por los nuevos montos. Las imágenes de usuarios esperando ser atendidos reflejaron el impacto que las boletas tuvieron sobre los hogares de la región.
Los incrementos se producen en un escenario marcado por la reducción de los subsidios energéticos impulsada por el Gobierno nacional y los cambios sobre los beneficios que alcanzaban a usuarios comprendidos dentro del régimen de Zona Fría.
Para muchos vecinos, el salto en las tarifas representa un nuevo golpe sobre los ingresos familiares, especialmente durante los meses de invierno, cuando aumenta el consumo energético necesario para calefaccionar los hogares.
El impacto también alcanza a comercios y pequeñas empresas, que enfrentan mayores costos para mantener su actividad mientras intentan trasladar lo menos posible esos incrementos a los precios.
Las boletas de este mes volvieron así a poner en el centro de la discusión el costo de los servicios públicos y la política de reducción de subsidios del Gobierno de Javier Milei, mientras crecen los reclamos de usuarios que aseguran no poder afrontar los nuevos montos.

