Una encuesta nacional realizada por la consultora Episteme expone un escenario cada vez más complejo para el oficialismo: caída en la imagen de Javier Milei, fuerte malestar económico y un creciente cuestionamiento sobre la marcha del Gobierno.
El relevamiento de abril muestra un deterioro sostenido en las percepciones sobre la gestión y sobre la situación del país. Milei cayó 10 puntos de imagen positiva respecto de mediciones anteriores y hoy registra un saldo negativo de ocho puntos, en uno de los momentos más delicados desde su llegada a la Casa Rosada.
Los datos reflejan un cambio de clima político: Milei alcanza actualmente 45% de imagen positiva y 53% de negativa. En apenas un mes no solo perdió respaldo, sino que además creció con fuerza el rechazo. La curva evidencia un corrimiento desde la expectativa inicial hacia una evaluación más crítica de su gestión.

El desgaste presidencial se combina con una mirada muy negativa sobre el gobierno nacional. Solo el 36% aprueba la administración libertaria, mientras que el 59% la desaprueba. Es decir, casi seis de cada diez argentinos tienen hoy una opinión desfavorable de la gestión.
La situación económica aparece, además, como uno de los principales motores del malestar social. Apenas el 27% considera positiva la situación actual del país, frente a un 71% que la evalúa negativamente. La economía continúa siendo el principal factor ordenador del humor público y explica buena parte del retroceso oficialista.
En esa misma línea, más de la mitad de los encuestados responsabiliza directamente a Javier Milei por la situación económica actual. Incluso dentro del electorado de La Libertad Avanza aparece una porción que también le adjudica responsabilidad al actual presidente, un dato sensible para la Casa Rosada.
En ese marco, la agenda cotidiana vuelve a imponerse por sobre los debates políticos. La principal preocupación de los argentinos sigue siendo no llegar a fin de mes, mencionada por el 38% de los encuestados. Muy por detrás aparecen la inseguridad (17%), la falta de trabajo (15%) y la corrupción (12%).
Otro dato sensible para el oficialismo es la imagen de Manuel Adorni. El vocero presidencial registra apenas 31% de imagen positiva frente a 65% negativa, convirtiéndose en la figura con peor diferencial de la medición.
Incluso al consultar específicamente por su continuidad en el cargo tras las acusaciones de corrupción, el 69% sostiene que debería renunciar, mientras solo el 22% cree que debería continuar. El impacto político del caso también erosiona al presidente: el 57% afirma que sostener a Adorni empeora la imagen de Milei y su gobierno.
El escenario que deja abril es claro: el oficialismo enfrenta una pérdida de respaldo acelerada, con caída presidencial, mal clima económico y una creciente asignación de responsabilidades sobre Milei. El presidente conserva todavía un núcleo importante de apoyo, pero por primera vez aparecen señales consistentes de desgaste nacional.



