Aunque ambos espacios coinciden en varios proyectos contra el gobierno de Axel Kicillof, las disputas por cargos, diferencias en votaciones clave y la pelea por el liderazgo bonaerense mantienen abierta la interna entre amarillos y libertarios.
La relación entre el PRO y La Libertad Avanza en la Legislatura bonaerense oscila entre la cooperación y el conflicto. Mientras ambos espacios articulan iniciativas comunes para enfrentar al oficialismo provincial, las diferencias internas y la disputa por el liderazgo del armado opositor siguen generando cortocircuitos.
En las últimas semanas, diputados de ambos bloques coincidieron en distintos proyectos legislativos. Entre ellos, el pedido de una sesión especial para debatir la situación del IOMA y una iniciativa para eliminar el cobro del impuesto a los Ingresos Brutos en las boletas de luz, agua y gas en la provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, esa sintonía no logró ocultar las tensiones que persisten entre los sectores que responden al PRO y los referentes libertarios.
Uno de los principales focos de conflicto apareció durante el tratamiento del Presupuesto provincial, cuando La Libertad Avanza rechazó el proyecto de endeudamiento impulsado por el gobierno de Axel Kicillof, mientras el PRO acompañó distintos artículos de la negociación. También quedaron expuestas diferencias durante el debate por la continuidad del régimen de Zona Fría, donde los bloques votaron en sentidos opuestos.
Las disputas también alcanzaron el reparto de espacios institucionales. La designación de representantes para el Consejo de la Magistratura abrió una pulseada entre dirigentes cercanos a Sebastián Pareja y sectores del PRO vinculados a Diego Santilli. Finalmente, las negociaciones permitieron postergar la definición para evitar una ruptura mayor.
El trasfondo de esas diferencias excede la actividad parlamentaria. La creciente influencia de Santilli dentro del Gobierno nacional, tras asumir la Jefatura de Gabinete, reconfiguró el equilibrio interno con Sebastián Pareja, principal armador político de Karina Milei en la provincia de Buenos Aires.
Mientras ambos sectores intentan sostener una agenda común frente al oficialismo bonaerense, la disputa por el liderazgo del espacio opositor continúa condicionando la relación entre amarillos y libertarios. En la Legislatura, los acuerdos conviven con una competencia política que todavía está lejos de resolverse.

