Un relevamiento del Observatorio de Datos Estratégicos registró al menos 3.165 cierres, ceses o bajas de unidades comerciales y productivas en municipios bonaerenses desde fines de 2023. La industria también muestra números negativos y la Provincia concentró casi el 45% de los puestos fabriles perdidos en el país entre mayo de 2023 y mayo de 2026.
El deterioro de la actividad económica comienza a dejar una marca cada vez más profunda en las ciudades del interior de la provincia de Buenos Aires, donde la caída de las ventas y el aumento de los costos ponen en riesgo tanto a pequeños comercios como a establecimientos industriales.
De acuerdo con un informe elaborado por el Observatorio de Datos Estratégicos, desde fines de 2023 hasta septiembre de 2026 se contabilizaron al menos 3.165 cierres, ceses de actividad o bajas de establecimientos comerciales y productivos en diferentes municipios bonaerenses. El relevamiento fue construido a partir de registros municipales, cámaras empresariales y comunicaciones de las propias compañías.
El impacto resulta particularmente sensible en localidades con economías menos diversificadas. La desaparición de una fábrica o de varios negocios no afecta únicamente a sus empleados: también reduce la actividad de proveedores, transportistas, profesionales y otros trabajadores vinculados indirectamente.
La retracción del consumo aparece como uno de los principales problemas para el comercio. Con menos ventas y mayores gastos operativos, numerosos establecimientos enfrentan dificultades para sostener su rentabilidad, invertir o incorporar trabajadores.
La industria bonaerense también pierde empresas y empleo
La situación se extiende al sector fabril. Datos de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) indican que entre mayo de 2023 y mayo de 2026 dejaron de funcionar 1.306 unidades productivas industriales en territorio bonaerense.
Durante ese mismo período se perdieron 41.975 empleos industriales en todo el país y Buenos Aires concentró el 44,8% de esa caída. El escenario se combina con los últimos indicadores de actividad: en julio de 2026 la producción industrial retrocedió un 5% mensual y la construcción cayó un 4,6%.
Tandil aparece como uno de los ejemplos del fenómeno. Durante 2025 se registraron allí 521 bajas comerciales, mientras que hasta agosto de este año se contabilizaron otras 298 bajas provisorias de oficio. Además, el 41% de los comerciantes relevados informó una reducción de sus ventas y más del 70% señaló que no proyectaba sumar personal.
Los números muestran una dinámica que se extiende por distintos puntos de la Provincia: la menor demanda deteriora los ingresos de comercios y empresas, frena las inversiones y el empleo y, en los casos más críticos, termina empujando al cierre de establecimientos, con un impacto especialmente fuerte en las economías locales del interior.

