Dom, 27 septiembre 2026

La unidad radical duró tres meses: estalló otra vez la interna de la UCR bonaerense

El sector de Miguel Fernández abandonó la Convención Provincial y denunció haber sido excluido de la Junta Electoral partidaria. La conducción alineada con Maximiliano Abad y Futuro Radical respondió con dureza y la pelea ya se proyecta sobre la estrategia electoral para 2027.

La tregua dentro de la UCR bonaerense volvió a romperse. Apenas tres meses después del acuerdo que permitió evitar una elección interna y conformar una conducción de unidad, la Convención Provincial reabrió las diferencias entre los principales sectores del radicalismo.

El conflicto tuvo como protagonistas al espacio encabezado por Miguel Fernández, Alejandra Lordén y Pablo Juliano, que decidió retirarse de la Convención luego de denunciar que había sido marginado de la integración de la Junta Electoral partidaria.

La reunión terminó consagrando como presidente de la Convención a Pablo Nicoletti, dirigente platense de Futuro Radical, sector vinculado a Evolución y referenciado nacionalmente en Martín Lousteau y Maximiliano Pullaro.

Futuro Radical mantiene actualmente un entendimiento con Adelante, el espacio referenciado en Maximiliano Abad, que recuperó la conducción del Comité Provincia a través de Emiliano Balbín.

El episodio dejó en evidencia que el acuerdo alcanzado meses atrás consiguió ordenar la distribución de autoridades, pero no logró resolver las diferencias políticas que atraviesan al partido de cara a 2027.

La Junta Electoral detonó el acuerdo

El punto de ruptura fue la conformación de la Junta Electoral de la UCR bonaerense.

El sector de Fernández pretendía contar con un representante dentro del organismo, pero la distribución finalmente aprobada contempló dos lugares para el abadismo y otros dos para Futuro Radical.

Martín Borrazás comunicó durante la Convención que su sector no acompañaría ese esquema y anunció el nacimiento de Construir, un nuevo espacio interno desde el cual buscarán disputar la orientación del radicalismo provincial.

“Así, la reconstrucción no es viable”, sostuvo.

Desde la conducción partidaria rechazaron las acusaciones y remarcaron que las decisiones fueron adoptadas por una amplia mayoría: más de 250 de los 289 convencionales participaron de la votación mientras el sector disidente decidió retirarse.

Una interna que empieza a ordenar el mapa para 2027

La discusión excede la estructura partidaria y comienza a tener impacto sobre el armado electoral bonaerense.

El espacio enfrentado con la conducción reúne a una porción importante de los intendentes radicales de la provincia. Entre ellos aparecen Maximiliano Suescun, de Rauch y titular del Foro de Intendentes Radicales; Franco Flexas, de General Viamonte, quien ya manifestó sus aspiraciones de competir por la Gobernación; y otros jefes comunales del interior bonaerense.

Del otro lado permanece un grupo de intendentes y dirigentes alineados con la conducción partidaria vinculada a Abad y sectores de Evolución, mientras otros alcaldes buscan conservar cierta autonomía frente a la disputa.

Detrás de la pelea aparece una discusión todavía más profunda: qué estrategia deberá adoptar la UCR en las elecciones de 2027.

Dentro del partido conviven dirigentes que contemplan acuerdos con La Libertad Avanza y el PRO, sectores que pretenden construir una alternativa electoral propia y otros que mantienen canales políticos abiertos con el peronismo bonaerense.

Cruce de acusaciones

La reacción del sector alineado con la conducción llegó a través del diputado bonaerense Diego Garciarena, cercano a Abad, quien cuestionó con dureza la decisión de abandonar la Convención.

“En lugar de construir, cuando no ganan buscan destruir”, afirmó el legislador, quien recordó además la mala performance electoral del radicalismo durante 2025 y cuestionó que quienes ahora impugnan la conducción decidieran retirarse en lugar de permanecer en el debate.

Garciarena también buscó llevar la discusión al terreno de las alianzas y difundió una fotografía de Miguel Fernández junto al ministro bonaerense Gabriel Katopodis. “Ahora entiendo. Katopodis convocó a CONSTRUIR”, ironizó.

Desde el sector de Fernández respondieron recordando el pasado político de Garciarena dentro del denominado radicalismo K, profundizando una discusión que rápidamente dejó atrás la cuestión administrativa que había originado el conflicto.

“La UCR no tiene dueños”

Fernández buscó presentar el nacimiento de Construir como una discusión sobre el futuro político del partido y no únicamente como una disputa por cargos.

“Hace tan solo tres meses apostamos a una integración para ordenar el partido y buscar recorrer un camino de fortalecimiento y unidad. Hoy los encargados de conducirlo rompieron esa apertura y unidad”, sostuvo el nuevo espacio en un documento.

Además, cuestionaron el entendimiento entre el abadismo y Futuro Radical y aseguraron que pretenden impulsar una construcción partidaria desde intendentes, militantes, legisladores, concejales y dirigentes territoriales.

“La UCR no tiene dueños. No pertenece a una mesa de dirigentes ni puede reducirse a acuerdos entre unos pocos”, plantearon.

La ruptura vuelve así a dejar al radicalismo bonaerense frente a una interna que parecía cerrada. A menos de tres meses de haber exhibido una conducción unificada, las distintas tribus vuelven a bifurcar sus caminos y la disputa por la estrategia, las alianzas y las candidaturas para 2027 empieza a ordenar la pelea interna.

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