Un informe advierte que el modelo económico libertario consolida sectores ganadores vinculados a la renta financiera, la energía, la minería y las importaciones, mientras continúan las dificultades para la industria, el comercio, las PyMEs y el empleo registrado.
Mientras el Gobierno celebra indicadores de actividad y estabilidad macroeconómica, distintos análisis económicos señalan que la recuperación se concentra en un grupo reducido de sectores y no logra derramarse sobre buena parte de la economía real. Según un informe publicado por El Destape, el modelo impulsado por Javier Milei fortalece actividades vinculadas a las finanzas, la energía, la minería y las exportaciones, mientras persisten las dificultades para la industria, el comercio y el empleo.
Entre los principales beneficiados aparecen las compañías petroleras, mineras y grandes exportadoras, favorecidas por la desregulación económica, los cambios tributarios y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que otorga ventajas fiscales, cambiarias y aduaneras a proyectos de gran escala.
El informe sostiene que este esquema impulsa un modelo basado en la exportación de recursos naturales con escaso agregado de valor local y una creciente dependencia de importaciones de bienes e insumos.
Al mismo tiempo, el sector financiero aparece como otro de los grandes ganadores del ciclo económico. La combinación de altas tasas de interés, apertura financiera y endeudamiento corporativo permitió fuertes rendimientos para inversores y entidades vinculadas al mercado de capitales.
En contraste, la actividad industrial continúa mostrando señales de debilidad. El informe menciona una caída en sectores como textiles, calzado, muebles, metalurgia y línea blanca, actividades particularmente expuestas a la apertura comercial y a la competencia de productos importados.
Según los datos citados, durante la actual gestión cerraron más de 24.000 empresas y se perdieron alrededor de 260.000 puestos de trabajo registrados, mientras crece la participación de actividades menos intensivas en empleo.
Otro fenómeno destacado es la expansión de las fintech y las billeteras virtuales, que aumentaron usuarios y operaciones en un contexto de caída de ingresos y mayor necesidad de financiamiento por parte de los hogares. Sin embargo, también se observa un crecimiento de la mora y del endeudamiento familiar.
El trabajo concluye que la economía argentina muestra una creciente división entre sectores que capturan dólares, renta financiera o beneficios regulatorios, y un entramado productivo cada vez más afectado por la caída del consumo, la pérdida de competitividad y las dificultades para sostener el empleo.

