El nuevo jefe de Gabinete juró junto al Presidente y recibió un fuerte gesto de apoyo hacia Manuel Adorni. En paralelo, Karina Milei evitó saludar a Santiago Caputo y reavivó las tensiones dentro de La Libertad Avanza.
Diego Santilli asumió oficialmente como jefe de Gabinete en un acto encabezado por Javier Milei en Casa Rosada que dejó mucho más que el cambio de funcionarios. Mientras el Presidente buscó transmitir fortaleza con un abrazo junto al flamante ministro y Manuel Adorni, la interna libertaria volvió a quedar en evidencia por un nuevo desplante de Karina Milei a Santiago Caputo.
La ceremonia culminó con una imagen cuidadosamente construida: Milei abrazado a Santilli y a Adorni, el exjefe de Gabinete que dejó el cargo en medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. El gesto fue interpretado como una nueva señal de respaldo político hacia el exvocero presidencial pese a las causas que enfrenta.
Sin embargo, la postal de unidad contrastó con otro momento que volvió a alimentar las versiones sobre la disputa dentro del oficialismo. Durante el saludo a los invitados, Karina Milei estrechó la mano de los presentes, pero evitó hacerlo con Santiago Caputo, uno de los principales estrategas del Gobierno y referente del sector conocido como Las Fuerzas del Cielo.
El episodio reforzó las versiones sobre las diferencias entre el karinismo y el espacio que responde a Caputo, una tensión que en las últimas semanas había intentado ser disimulada mediante gestos públicos de acercamiento entre dirigentes de ambos sectores.
Tras prestar juramento, Santilli aseguró que comienza «una etapa para seguir avanzando con las reformas» impulsadas por Javier Milei y destacó el trabajo conjunto con los gobernadores. Consultado por la situación judicial de Adorni, evitó profundizar el tema y sostuvo que será la Justicia la que determine su responsabilidad.
«Manuel Adorni se va a defender en la Justicia, sin fueros y sin privilegios. A mí me toca asumir un nuevo rol», afirmó el nuevo jefe de Gabinete.
La asunción también dejó otra señal política: la fuerte presencia de gobernadores dialoguistas, que volvieron a mostrar su disposición a mantener canales de negociación con la Casa Rosada pese a las diferencias existentes sobre distintos proyectos legislativos.
Mientras el Gobierno buscó exhibir una imagen de fortaleza institucional con el desembarco de Santilli en la Jefatura de Gabinete, los gestos cruzados entre Karina Milei y Santiago Caputo volvieron a poner en primer plano una interna que, lejos de disiparse, continúa marcando la dinámica del oficialismo.

