Vie, 15 mayo 2026

Alarma en el interior bonaerense: el arsénico en el agua vuelve al centro del debate

Una denuncia en Azul advierte niveles de arsénico por encima de lo recomendado. Apuntan a vacíos normativos y falta de políticas para garantizar agua segura.

La presencia de arsénico en el agua potable volvió a encender alarmas en el interior de la provincia de Buenos Aires. Esta vez, el foco está puesto en Azul, donde una denuncia judicial advierte sobre un posible riesgo sanitario extendido en la población.

El planteo apunta a una cuestión de fondo: la calidad del agua de red y el derecho al acceso a un suministro seguro.

Niveles por encima de lo recomendado

Según la presentación, los valores detectados superarían los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud y el Código Alimentario Argentino, que fijan un máximo de 0,01 mg/L.

Sin embargo, el suministro local se regiría por una normativa provincial más antigua que permite niveles más elevados, generando un desfasaje que expone a la población a concentraciones potencialmente riesgosas.

Exposición prolongada y sin respuestas

La denuncia advierte que esta situación no es reciente. Por el contrario, señala que los vecinos habrían estado expuestos durante años a niveles de arsénico que triplican los parámetros considerados seguros.

Además, se cuestiona:

  • la falta de medidas sostenidas para revertir el problema
  • la ausencia de políticas preventivas
  • la escasa información disponible para la población

Impacto en la salud

Desde el punto de vista médico, la exposición prolongada al arsénico puede generar múltiples consecuencias:

  • enfermedades gastrointestinales
  • afecciones renales y tiroideas
  • problemas cardiovasculares
  • mayor riesgo de cáncer
  • alteraciones cognitivas en niños

El riesgo no se limita al consumo directo de agua, sino también a su uso cotidiano en alimentos, bebidas e higiene.

Denuncia judicial y pedido de medidas urgentes

La presentación fue realizada por el pediatra Néstor Nasello, quien pidió investigar a la cooperativa local y a las autoridades municipales.

Entre los reclamos se incluyen:

  • pericias independientes
  • medidas urgentes de saneamiento
  • garantía de acceso a agua potable segura

Un problema que se repite

El caso de Azul no es aislado. Situaciones similares ya fueron judicializadas en otros distritos bonaerenses como Lobos y Roque Pérez, donde incluso hubo fallos que ordenaron la provisión de agua potable.

Sin embargo, las soluciones implementadas en esos casos también fueron cuestionadas por su alcance limitado.

La problemática del arsénico en el agua vuelve a poner en evidencia una deuda estructural en el interior bonaerense.

Más allá de las discusiones normativas, el eje del conflicto es claro:
garantizar un derecho básico como el acceso a agua segura.

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