El gobernador fue silbado durante un acto en Berazategui por demoras en el pago del aumento salarial. El reclamo expone tensiones internas en la fuerza y complica el frente de seguridad en la Provincia.
El gobernador Axel Kicillof enfrentó un momento incómodo en un acto oficial en Berazategui: efectivos de la Policía Bonaerense lo silbaron y abuchearon mientras reclamaban por el atraso en el pago del aumento salarial.
El episodio ocurrió en la Escuela de Policía Juan Vucetich, durante la ceremonia de egreso de más de 1.500 nuevos oficiales, y dejó en evidencia el malestar creciente dentro de la fuerza.
Silbidos en pleno discurso
Mientras Kicillof repasaba la situación en la que —según su visión— encontró a la policía al inicio de su gestión, comenzaron a escucharse los primeros silbidos desde el público.
Con el correr de los minutos, los abucheos se intensificaron y aparecieron reclamos directos:
“¡Paguen el aumento!”, se escuchó entre los efectivos y familiares presentes.
El gobernador intentó continuar con su discurso, pero debió hacer pausas ante la persistencia de las protestas.
Un aumento anunciado, pero no cobrado
El conflicto tiene un eje concreto: la demora en la liquidación del aumento salarial del 11% acordado semanas atrás.
Desde el Ministerio de Seguridad, encabezado por Javier Alonso, habían explicado que la suba se implementaría en tramos durante el primer semestre, con actualizaciones progresivas entre enero y abril.
Sin embargo, el retraso en la acreditación de parte de esos incrementos generó un malestar que ya no se limita a reclamos internos y empieza a expresarse públicamente.
Un frente sensible para el Gobierno
El conflicto con la policía es uno de los puntos más delicados para cualquier gestión provincial. En este caso, el episodio vuelve a poner bajo presión a la administración bonaerense en un área clave como la seguridad.
No es la primera señal de tensión: en febrero, grupos de policías retirados ya habían protagonizado protestas en distintos puntos de la Provincia, reactivando un conflicto latente.
Malestar que crece
El reclamo salarial se combina con otras demandas históricas dentro de la fuerza, en un contexto donde la inflación sigue erosionando los ingresos.
El equilibrio entre recomposición salarial, control político y disciplina interna vuelve a quedar en el centro de la escena, con un gobierno que enfrenta dificultades para sostener la estabilidad en un área sensible.



