La causa por las elecciones de 2019 en Maipú sumó un capítulo que vuelve a poner en jaque al radicalismo local. El juez federal Alejo Ramos Padilla procesó al exintendente Matías Rappallini y a la actual jefa comunal interina, Lorena Otermín, por su presunta participación en maniobras de fraude electoral.
La resolución judicial pone el foco en un mecanismo tan burdo como efectivo: la retención de documentos nacionales de identidad para impedir que vecinos pudieran votar en una elección que se definió voto a voto. Según la investigación, se trató de una acción coordinada para alterar el resultado de los comicios, en los que el oficialismo radical se impuso por apenas 49 sufragios.
El expediente reconstruye un esquema que, de acuerdo al magistrado, no fue improvisado. Varios vecinos habrían sido engañados para entregar sus DNI, lo que los dejó fuera del padrón efectivo el día de la votación. En algunos casos, esos documentos habrían sido devueltos después, incluso a cambio de dinero, alimentos u otros bienes, lo que agrega un componente de utilización de la vulnerabilidad social difícil de disimular.
La elección de 2019 en Maipú ya había quedado bajo sospecha desde el inicio. El resultado extremadamente ajustado —4.212 votos contra 4.163— activó denuncias que con el tiempo fueron tomando cuerpo en la Justicia. La propia Cámara Nacional Electoral llegó a señalar la existencia de un mecanismo organizado para incidir en el proceso, lo que ahora encuentra respaldo en esta nueva decisión judicial.
El fallo también marca diferencias en las responsabilidades: mientras Rappallini y Otermín quedaron procesados, el juez dictó la falta de mérito para el exjefe de la policía local Marcelo Condoleo y sobreseyó a Federico Rappallini. Sin embargo, la causa ya había tenido avances previos, con empleados municipales procesados entre 2022 y 2023, lo que muestra que la investigación viene escalando en jerarquía.
El dato político no es menor. Rappallini se encuentra de licencia desde 2024, cuando decidió correrse de la gestión, aunque había logrado en 2023 su tercer mandato consecutivo. Otermín, hoy al frente del municipio, queda ahora también alcanzada por una causa que amenaza con reconfigurar el escenario local.
Con la investigación en marcha y la posibilidad de un juicio en el horizonte, el caso vuelve a poner bajo la lupa una de las prácticas más sensibles en democracia: la manipulación del voto. Y en un distrito chico como Maipú, donde cada sufragio cuenta, la sospecha adquiere un peso todavía mayor.



