La Asociación Judicial Bonaerense realizará una jornada de protesta en los 20 departamentos judiciales. Reclaman mejoras salariales, cobertura de vacantes y soluciones urgentes a problemas de infraestructura y seguridad.
Los trabajadores judiciales de la provincia de Buenos Aires vuelven a las calles. La Asociación Judicial Bonaerense convocó a una jornada de protesta en los 20 departamentos judiciales para exigir respuestas ante el deterioro de las condiciones laborales y el incumplimiento de compromisos por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.
La medida se llevará a cabo este miércoles 8 de abril, con actividades que incluirán asambleas, recorridas y acciones de visibilización en distintas sedes judiciales.
Reclamos que se acumulan
Desde el gremio advierten que la situación es crítica y que afecta el funcionamiento cotidiano de la Justicia.
Entre los principales reclamos se destacan:
- Implementación de la subcategoría E en la carrera judicial
- Pago de permanencias en todos los cargos
- Soluciones para jubilados y pensionados
- Cobertura de cargos vacantes
- Mejora de la infraestructura en dependencias
- Respuestas ante hechos de inseguridad
- Respeto de la jornada laboral
Además, exigen la creación e institucionalización de mesas técnicas para discutir reformas estructurales.
Salarios y condiciones en el centro del conflicto
La AJB remarcó que el deterioro salarial impacta especialmente en las categorías iniciales, en un contexto de inflación sostenida.
“La Suprema Corte está incumpliendo compromisos asumidos para mejorar la carrera judicial”, señalaron desde el gremio, y cuestionaron la falta de respuestas del máximo tribunal.
También apuntaron a que la Corte no participa de las paritarias, lo que deja a un sector importante sin representación directa en la negociación salarial.
Una crisis que impacta en el servicio de Justicia
Desde el sindicato advierten que el conflicto no es solo laboral, sino que también afecta el funcionamiento del sistema judicial.
Falta de personal, problemas edilicios y condiciones de seguridad deficientes forman parte de un escenario que, según sostienen, se agravó en los últimos meses.



