Las multinacionales Arcor y Danone completaron la compra total de Mastellone Hermanos, dueña de La Serenísima. El nuevo esquema podría mejorar la distribución y ampliar la oferta de productos, aunque crecen las dudas por la concentración del mercado.
La industria láctea argentina atraviesa un cambio de peso: Arcor y la francesa Danone concretaron la compra del 100% de Mastellone Hermanos, la histórica empresa detrás de La Serenísima, en una operación que redefine el mapa del sector.
El traspaso marca el fin de casi un siglo de control de la familia fundadora y consolida un esquema de mayor concentración en una de las principales industrias alimenticias del país.
Un gigante con base en Buenos Aires
El impacto es especialmente fuerte en la provincia de Buenos Aires, donde se ubican 9 de las 11 plantas productivas del grupo.
El centro operativo continúa en General Rodríguez, pero la red incluye instalaciones en Trenque Lauquen, Lezama, Longchamps, Garín, Jeppener, Salto y General Las Heras, entre otras localidades.
Con esta estructura, el nuevo holding controla una cadena capaz de procesar millones de litros de leche diarios, integrando producción, industrialización y distribución.
Qué puede cambiar en la góndola
Para los consumidores, los efectos se verán principalmente en la disponibilidad de productos y la logística.
La red de distribución de Arcor, combinada con el sistema logístico de La Serenísima, podría reducir faltantes en góndolas y mejorar la llegada a todo el país.
Además, la integración con Danone abre la puerta a nuevos productos y líneas con mayor valor agregado, como alimentos funcionales o propuestas de nutrición especializada.
Más concentración, más interrogantes
Sin embargo, el nuevo escenario también plantea interrogantes. La operación refuerza la presencia de un actor que ahora controla gran parte de la cadena de valor láctea, desde la materia prima hasta la comercialización.
Este nivel de concentración podría influir en la competencia y en la formación de precios, en un mercado ya sensible para el consumo masivo.
Una operación que cierra un ciclo
El proceso comenzó en 2015, cuando Arcor ingresó a Mastellone con una participación inicial del 25% y una inversión de 60 millones de dólares.
Tras años de negociaciones y ampliación de su participación, la empresa logró completar la adquisición junto a Danone, en una operación que finalmente desplazó a los herederos de Pascual Mastellone del control de la compañía.
Así, el mercado lácteo argentino inicia una nueva etapa, con un jugador dominante que combina producción, innovación y distribución a gran escala, mientras el desafío será sostener la competencia y el acceso a precios para los consumidores.




