La decisión del gobierno de Javier Milei de avanzar con la concesión de la Ruta Nacional 3 y sumar un nuevo peaje en el tramo hacia Monte Hermoso abrió una fuerte discusión política entre intendentes del sur bonaerense, que quedaron divididos respecto del proyecto impulsado por Nación.
Uno de los cuestionamientos más duros llegó desde Bahía Blanca, donde el intendente Federico Susbielles rechazó el esquema al considerar que la iniciativa no contempla obras estructurales de fondo para uno de los corredores más transitados de la región.
Susbielles cuestionó especialmente que se pretenda cobrar un peaje sin garantizar previamente mejoras integrales sobre la ruta, como la construcción de una autovía, intervenciones de seguridad vial y obras en sectores críticos con alta siniestralidad.
En Bahía remarcan además que miles de vecinos y transportistas utilizan diariamente ese tramo y que el nuevo esquema terminaría trasladando mayores costos sin una contraprestación concreta en infraestructura.
La postura contrasta con la del intendente de Monte Hermoso, Hernán Arranz, quien respaldó la propuesta nacional y consideró que el modelo de “ruta segura” puede representar una primera etapa hacia futuras inversiones de mayor escala.
En una posición intermedia quedó el jefe comunal de Coronel Pringles, Lisandro Matzkin, que se mostró a favor del sistema de concesiones aunque advirtió que los peajes solo pueden justificarse si las rutas presentan condiciones adecuadas de mantenimiento y transitabilidad.
El debate expone además una discusión más amplia sobre el modelo de infraestructura vial que busca impulsar el Gobierno nacional, basado en concesiones privadas y reducción del financiamiento estatal para grandes obras públicas.
Mientras Nación avanza con el esquema de licitación, en el sur bonaerense empiezan a crecer las dudas sobre el alcance real de las obras previstas y sobre el impacto económico que el nuevo peaje podría tener para usuarios frecuentes, vecinos y sectores productivos de la región.



