Mientras el Gobierno celebra los números de actividad económica, un informe de la consultora Epyca Consultores advierte que la recuperación se concentra en pocos sectores y no mejora la situación cotidiana de la mayoría de los argentinos. El trabajo, titulado “Crecimiento sin distribución”, sostiene que la economía muestra señales de expansión “sectorial y concentrada”, pero sin impacto real sobre salarios, consumo ni empleo.
Según el informe, el nivel de actividad económica creció 5,5% interanual en marzo de 2026, impulsado principalmente por sectores como agricultura, minería e intermediación financiera. Sin embargo, actividades con mayor peso sobre el empleo y el mercado interno —como industria, construcción y comercio— siguen por debajo de los niveles registrados en marzo de 2023.
La consultora remarca que esa recuperación desigual explica por qué el crecimiento no se traduce en una mejora del consumo. Las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y shoppings continúan cayendo tanto en términos interanuales como en el acumulado del año, mientras también retrocede el empleo en el sector comercial.
El informe pone además el foco sobre el deterioro salarial. Durante el primer trimestre de 2026, los salarios crecieron menos que la inflación y acumularon una pérdida real de 0,8 puntos porcentuales. Desde noviembre de 2023, el sector público perdió un 17% de poder adquisitivo y el privado registrado un 4,8%.
La situación se vuelve todavía más crítica al comparar ingresos con gastos básicos. Mientras los salarios públicos aumentaron 226% desde fines de 2023, el componente vivienda —que incluye alquileres, tarifas y servicios— subió 540%, comprimiendo cada vez más la capacidad de consumo de los hogares.
Uno de los ejemplos más duros que menciona el estudio es el del sector docente. Según Epyca, una maestra con diez años de antigüedad cobra hoy apenas el equivalente al 85% de la línea de pobreza para una familia tipo de tres integrantes y perdió un 25% de poder adquisitivo desde marzo de 2023. En las universidades nacionales, la caída salarial acumulada asciende al 34%.
Para la consultora, el modelo económico actual consolida una dinámica de crecimiento “sin derrame”, donde los sectores que más se expanden tienen escasa capacidad para generar empleo o mejorar ingresos. Mientras tanto, las actividades ligadas al consumo masivo continúan deprimidas y sin señales claras de recuperación.
“El patrón que emerge es estructuralmente inconsistente”, concluye el informe, al advertir que sin una mejora de los salarios reales difícilmente la actividad económica pueda traducirse en una recuperación sostenida del consumo y del mercado interno.



