En una rueda con operaciones por US$393 millones, el BCRA logró adquirir apenas US$20 millones. La mayor demanda de divisas para importaciones, turismo, ahorro y giro de utilidades limita la capacidad oficial de reforzar las reservas, pese al fuerte ingreso de dólares.
El Banco Central enfrenta mayores dificultades para transformar la oferta de dólares del mercado en reservas. En la última rueda compró US$20 millones sobre un volumen negociado de US$393 millones, lo que significa que consiguió absorber apenas alrededor del 5% de las divisas operadas.
La tendencia no responde solamente a una jornada. Días antes, con operaciones por US$898 millones, la autoridad monetaria había sumado apenas US$15 millones. Entre ambas ruedas circularon casi US$1.300 millones, pero solamente US$35 millones terminaron en manos del BCRA.
Con las últimas intervenciones, las compras acumuladas alcanzaron los US$14.207 millones. Sin embargo, las reservas brutas finalizaron en US$50.733 millones, mientras el dólar oficial cerró en $1.512.
Hernán Letcher, director del CEPA, señaló que durante los últimos quince días las adquisiciones del Central promediaron US$38 millones diarios, lejos de los US$103 millones de julio y los US$68 millones registrados en junio.
Más dólares ingresan, pero también aumenta la demanda
Uno de los principales desafíos para el Gobierno aparece del lado de la demanda. El economista Martín Burgos, de la Consultora Lado B, advirtió que incluso con buenos niveles de exportaciones existen distintos canales que absorben las divisas disponibles.
Entre ellos aparecen las importaciones, el turismo en el exterior, el atesoramiento de los particulares y la remisión de utilidades de empresas multinacionales. Esa presión obliga al Gobierno a administrar cuánto compra el Central para evitar que una mayor intervención provoque tensiones sobre el tipo de cambio.
En las próximas semanas podría ingresar una cantidad significativa de divisas. Según las estimaciones mencionadas por Letcher, quedarían por liquidarse US$4.400 millones provenientes de obligaciones negociables, a los que podrían sumarse alrededor de US$1.750 millones por nuevas emisiones de YPF, San Juan y Tecpetrol.
El interrogante será cuánto de esos más de US$6.000 millones potenciales podrá capturar efectivamente el Banco Central. Una mayor actividad económica también podría elevar las importaciones y, con ellas, la necesidad de dólares.
El escenario plantea así una tensión para el programa económico: aun con exportaciones elevadas y nuevos ingresos financieros, una parte importante de las divisas encuentra rápidamente demanda privada, dificultando que ese flujo se traduzca en una acumulación sostenida de reservas.

