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Jue, 16 abril 2026

Morón 2027: la guerra Ghi–Sabbatella abre una sucesión sin dueño en el peronismo

La guerra entre Ghi y Sabbatella ya puso en marcha la sucesión, empujó a varios dirigentes a salir del silencio y amenaza con reconfigurar el mapa del peronismo de Morón antes de 2027.

La política de Morón ya entró en modo 2027. Lo que alguna vez funcionó como un mismo proyecto de poder hace tiempo se convirtió en una disputa abierta entre el actual intendente, Lucas Ghi, y el ex jefe comunal Martín Sabbatella. La fractura no es un detalle menor: se expresa en el Concejo Deliberante, en la pelea por la conducción partidaria y en el alineamiento de ambos en terminales distintas dentro del peronismo bonaerense.

El trasfondo es tan local como provincial. Mientras Ghi profundizó su acercamiento al esquema político de Axel Kicillof, Sabbatella preservó el núcleo histórico de Nuevo Encuentro y su vínculo con el cristinismo. Esa diferencia estratégica terminó de romper un dispositivo que durante años convirtió a Morón en una referencia progresista del conurbano. Hoy, la convivencia entre ambos sectores aparece prácticamente agotada y la pregunta ya no es si habrá interna, sino quién se quedará con la herencia política del distrito.

La imposibilidad de una nueva reelección de Ghi vuelve todavía más decisiva la pelea. Cada movimiento del presente se lee en clave sucesoria: concejales, funcionarios, armadores territoriales y dirigentes intermedios comenzaron a posicionarse en un tablero donde, por ahora, ningún nombre logra ordenar al conjunto.

En el entorno del intendente asoman figuras ligadas directamente a su armado, como José María Ghi, hermano del jefe comunal y actual concejal, y Claudio Román, recientemente reelecto presidente del PJ local y uno de los dirigentes más cercanos al dispositivo político del intendente. Del otro lado, Sabbatella conserva capacidad de daño y centralidad dentro del universo de Nuevo Encuentro, desde donde busca sostener incidencia en la discusión futura con nombres como Diego Spina, ex secretario de Gobierno desplazado por Ghi y hoy concejal, y Mónica Macha, actual senadora provincial y esposa del ex intendente. Por el lado del Frente Renovador, mientras tanto, empieza a sonar el nombre de Martín Marinucci, actual ministro de Transporte bonaerense y principal referencia del espacio en Morón, que apuesta a una construcción de síntesis si la fractura entre Ghi y Sabbatella se profundiza.

La paradoja de Morón es que la guerra entre Ghi y Sabbatella, pensada originalmente como una pelea por el control del aparato, puede terminar produciendo el efecto contrario: licuar la centralidad de ambos y abrir paso a una nueva generación de candidatos peronistas.

Con la oposición observando de cerca y La Libertad Avanza intentando crecer sobre las fisuras del oficialismo, el peronismo local enfrenta una decisión estratégica: resolver la sucesión en una PASO ordenada o arriesgarse a que la interna derive en una fragmentación que deje heridos difíciles de suturar.

En Morón, la elección de 2027 todavía parece lejana. Pero en la rosca del distrito, la sucesión ya está en marcha.

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